24 horas en Cuéllar, la villa de Segovia para darse un atracón de lechazo y mudéjar
El románico de ladrillo tiene su capital en esta localidad al noroeste de la provincia. Antes de visitar su castillo, muralla e iglesias lo mejor es empezar con un paseo por las selváticas riberas del río Cega. Y, para reponer furezas, nada como los asados en horno de leña
“Una isla mudéjar en un mar de pinares”, reza el eslogan turístico de Cuéllar. Y es verdad. Estamos en la comarca de Tierra de Pinares, una de las mayores extensiones de pino resinero de Europa. Y estamos en Cuéllar, donde hay tantos monumentos de ese estilo que no se pueden visitar todos en un solo día: sería una pesadez y no haríamos otra cosa, casi ni comer. En esta ruta por la villa segoviana proponemos ver seis o siete, que ya está bien. Y aún habrá tiempo de visitar otras cosas y de comer un lechazo asado y unas pastas de piñones, por mencionar dos productos típicos del mar… Del mar de pinares, claro.