70 países eligen al Banco de Inglaterra para custodiar su oro
Más de 70 naciones confían al Banco de Inglaterra la custodia de su oro, gracias a su seguridad y liquidez. El único inconveniente es la falta de acceso inmediato al metal.

El Banco de Inglaterra se ha consolidado como el depositario preferido de más de 70 países que guardan sus reservas de oro en sus bóvedas, una tendencia que se remonta a la posguerra y que ha perdurado por la reputación del Reino Unido como centro financiero estable.
Entre los principales atractivos están la alta seguridad física de sus instalaciones, la transparencia en la gestión de los depósitos y la facilidad de liquidez que permite a los gobiernos mover el metal rápidamente en los mercados internacionales.
No obstante, la principal desventaja es la pérdida de control directo; una vez que el oro está bajo custodia del banco, el Estado no puede disponer de él sin seguir los procedimientos establecidos, lo que puede retrasar decisiones urgentes.
A pesar de esa limitación, la mayoría de los países consideran que los beneficios superan los riesgos y continúan eligiendo al Banco de Inglaterra como su guardián de oro.