Aventuras en ‘camper’ por la Subbética cordobesa
Catar el queso de Zuheros, practicar vela en el embalse de Iznájar y más pistas en una comarca convertida en un destino al alza para el turismo de autocaravanas
El hoyo (pronúnciese joyo) es una merienda de toda la vida de la Subbética cordobesa compuesta por un mollete con turrolate (una mezcla de turrón de almendra y cacao) y un chorreón de aceite de oliva virgen extra. Una entre las muchas particularidades de esta comarca de 14 pueblos en el sureste de la provincia, en mitad de Andalucía, a tiro de piedra de Córdoba capital, Granada y Málaga. Un destino al alza para el turismo de autocaravana a raíz de la pandemia, gracias a su apuesta por las áreas de aparcamiento urbanas, públicas y gratuitas, que se suman a su oferta de campings. Saltando de una a otra, recorremos en camper, y en familia (con un niño de siete años), un territorio con una riqueza natural, patrimonial y etnográfica tan rica como poco conocida.