Bill Gates: Un caso de exceso de velocidad
Bill Gates tuvo un problema con la justicia por excesos de velocidad. Su rival, Seymour Rubinstein, lo ayudó a salvar su carnet de conducir.

En 1982, Bill Gates se encontraba en una situación complicada. Su afición a conducir a alta velocidad había generado una gran cantidad de multas, lo que lo ponía en riesgo de perder su carnet de conducir. En ese momento, su rival en el mundo de la informática, Seymour Rubinstein, lo ayudó a salvar su licencia.
Rubinstein, fundador de MicroPro, empresa creadora del procesador de texto WordStar, se reunió con Gates en las oficinas de Microsoft para discutir el lanzamiento de Microsoft Word. Sin embargo, la reunión tomó un giro inesperado cuando Gates le informó que debía acudir a una vista en el juzgado de tráfico de Seattle.
Según su autobiografía, Gates reconocía que a veces se pasaba de «listillo» al intentar rebatir argumentos que consideraba irracionales. En este caso, su rival le salvó de sí mismo, ayudándolo a evitar una posible condena a prisión por su problema con la velocidad.
Este episodio quedó recogido en el libro 'Hard Drive: Bill Gates and the Making of the Microsoft Empire', y muestra cómo, incluso en el mundo de los negocios, la amistad y la lealtad pueden prevalecer sobre la rivalidad. Gates finalmente logró salvar su carnet de conducir, gracias a la ayuda de su rival, y pudo seguir conduciendo, aunque con más precaución.