Capitán de la FACH que desafió al golpe de 1973 y escapó de la muerte
El capitán Jorge Silva, de la Fuerza Aérea de Chile, se negó a obedecer órdenes de los golpistas en 1973, fue detenido, torturado y estuvo a punto de ser ejecutado, pero un superior le salvó la vida.
En medio del golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, el capitán Jorge Silva, entonces oficial de la Fuerza Aérea de Chile (FACH), tomó una decisión que lo puso en la mira de los militares golpistas: desobedecer las órdenes de atacar instalaciones consideradas estratégicas para la resistencia.
Su negativa provocó una inmediata reacción de sus superiores, quienes lo arrestaron y lo trasladaron a un centro de detención clandestino. Allí, Silva fue sometido a intensas sesiones de interrogatorio y torturas físicas con el objetivo de obligarlo a firmar una confesión que justificara el accionar del golpe.
Según su propio testimonio, llegó a estar a punto de ser ejecutado cuando un oficial de alto rango, que desconocía la magnitud de la represión, intervino y ordenó su liberación. Ese acto inesperado le salvó la vida, aunque dejó secuelas psicológicas y físicas que el capitán lleva consigo hasta hoy.
La historia de Silva forma parte de un grupo reducido de militares que, pese al riesgo de muerte o desaparición, se opusieron al golpe y defendieron la institucionalidad. Sus testimonios, aunque poco difundidos, aportan una visión distinta de los hechos y recuerdan la valentía de quienes arriesgaron todo por sus convicciones.