Centro ecuestre de la ciudad se transforma en refugio improvisado para migrantes
El único centro deportivo de la ciudad, antes dedicado a la equitación, ha sido convertido en un refugio temporal para migrantes, ofreciendo albergue y asistencia básica mientras se buscan soluciones permanentes.

En medio de la creciente ola migratoria, la única instalación deportiva de la ciudad, un centro ecuestre, ha sido destinada a la atención de migrantes, convirtiéndose en un refugio improvisado.
Las autoridades locales, ante la falta de espacios adecuados, habilitaron el recinto para brindar alojamiento, alimentos y atención médica básica a las personas que llegan en busca de asilo.
Organizaciones civiles y voluntarios colaboran en la distribución de recursos y en la gestión de trámites, mientras se exploran alternativas de vivienda permanente.
El centro ecuestre, que antes albergaba a jinetes y eventos deportivos, ahora simboliza la solidaridad de la comunidad frente a la crisis humanitaria.