Cinco preguntas sin respuesta en el fiasco de las pruebas PISA en Cataluña
A pesar de las explicaciones dadas por la consejera Niubó, quedan aspectos por resolver, como por qué no se hizo caso omiso de las alertas o quién lo sabía en el Departamento
Las pruebas PISA se están convirtiendo en la piedra en el zapato de Cataluña. Después del batacazo en los resultados de la última edición de 2022, que el Govern atribuyó inicialmente a un exceso de inmigración en la muestra y que acabó con el cese del presidente del Consejo de Evaluación Educativa y el desmantelamiento de este organismo, la polémica ha vuelto a marcar las nuevas pruebas, incluso antes de que se conozcan sus resultados (se publicarán el 8 de septiembre). A finales de julio, el Departamento de Educación admitía que un nuevo error en la muestra invalidaba los resultados de Cataluña. En esta ocasión, porque se habían excluido más alumnos -un 23%- del máximo que permite la OCDE -un 5%-, el organismo internacional que organiza las pruebas.