Corazones, pupilas y pasos: lo que realmente se sincroniza al estar con alguien
Aunque la sincronía menstrual es un mito, estudios recientes demuestran que el ritmo cardíaco, la actividad cerebral y hasta el parpadeo pueden alinearse entre personas que comparten tiempo y estímulos.

Un estudio publicado en 1971, con serias fallas metodológicas, alimentó la creencia de que las menstruaciones de mujeres que conviven se alinean. Investigaciones actuales han demostrado que esa idea es un mito.
En cambio, varios procesos fisiológicos sí pueden sincronizarse. El ritmo cardíaco de parejas tiende a coincidir cuando se toman de la mano o duermen juntas; al soltar la mano la sincronía desaparece. En coros, la coordinación de la respiración durante el canto produce también una armonía en los latidos.
Los ojos también muestran este fenómeno. Cuando dos personas siguen el mismo estímulo visual, sus parpadeos y la dilatación de sus pupilas pueden ocurrir al mismo tiempo.
El profesor Adam Taylor, de la Universidad de Lancaster, resume estos hallazgos en un artículo reciente de The Conversation, señalando que la sincronía cerebral y otras respuestas corporales revelan cuán estrecho es el vínculo entre cuerpos que comparten experiencias.