De la Espriella celebra un mes en Colombia: terremoto, mano dura y censura
Abelardo de la Espriella cumple su primer mes como presidente de Colombia entre una serie de crisis: un terremoto, la imposición de una política de mano dura contra grupos armados, polémicas por bombardeos que mataron a menores, un acercamiento a EE. UU. y una comunicación presidencial centralizada que críticos acusan de vulnerar la libertad de prensa.

Abelardo de la Espriella celebra su primer mes al frente del Estado colombiano, periodo que ha estado marcado por sucesos que obligan a definir rápidamente su estilo de gobierno y sus prioridades.
El 7 de septiembre, el país fue sacudido por un terremoto de magnitud 6,2 que dejó cientos de damnificados. El gobierno movilizó recursos de emergencia y declaró estado de calamidad, aunque la respuesta ha sido calificada como lenta por algunas autoridades locales.
Desde su llegada, De la Espriella ha adoptado una política de “mano dura” contra los grupos armados ilegales, intensificando operativos militares. La estrategia ha generado controversia tras la muerte de menores en bombardeos aéreos, provocando críticas de organismos de derechos humanos.
En el plano internacional, el mandatario ha buscado estrechar lazos con Washington, anunciando una cooperación reforzada en seguridad y economía, lo que representa un giro respecto a la política exterior de gobiernos anteriores.
Paralelamente, la comunicación oficial se ha centralizado en la figura del presidente, con mensajes difundidos exclusivamente a través de canales estatales. Analistas y periodistas denuncian que esta práctica limita la libertad de prensa y dificulta la pluralidad informativa en el país.