Dirigentes sindicales exiliados: Defender a los trabajadores de Guayana es apostar por el porvenir de Venezuela
La persecución política y el hostigamiento del régimen obligaron a salir del país a destacados dirigentes sindicales de las industrias básicas de Guayana, pero […]


La persecución política y el hostigamiento del régimen obligaron a salir del país a destacados dirigentes sindicales de las industrias básicas de Guayana, pero el destierro no ha logrado silenciar sus demandas.
lapatilla.com
Voceros gremiales de empresas clave como Ferrominera Orinoco, Industria Venezolana de Aluminio (Venalum), Bauxilum y Masisa emitieron un pronunciamiento conjunto para ratificar que la distancia geográfica no disuelve su compromiso con la masa laboral.
Firmado por los dirigentes Ramón Chacín, Manuel Díaz, José Páez, José García, Alexander Conde, Jhonny Bonaldi y Román Rivero, el manifiesto enfatiza que la salida obligada de Venezuela no representa una renuncia a sus principios ni a la representación que los trabajadores les confiaron en las plantas.
Desde el exterior, los líderes sindicales advirtieron que la obligación moral de denunciar la crisis del sector laboral venezolano se mantiene intacta.
En el documento señalaron la continua pérdida del poder adquisitivo, la imposición de salarios pulverizados y la congelación de las convenciones colectivas que garantizaban la estabilidad de las familias en la región guayanesa.
Asimismo, exigieron la revisión y derogación inmediata de instrumentos normativos como el Decreto 2792 y el Instructivo de la Oficina Nacional de Presupuesto (Onapre) —identificado como el Instructivo 523—, calificándolos como mecanismos administrativos que han vulnerado sistemáticamente la negociación colectiva y cercenado el bienestar socioeconómico.
Sujetos de derechos, no de mera producción
El liderazgo gremial recordó en su comunicado que ninguna resolución o normativa gubernamental puede colocarse por encima de los derechos fundamentales consagrados en la Constitución de la República.
Hicieron hincapié en que la fuerza laboral no debe ser tratada como un simple engranaje de producción, sino como un sujeto pleno de derechos que demanda salarios dignos, seguridad industrial, estabilidad y el ejercicio irrestricto de la libertad sindical.
Los dirigentes aclararon que su accionar internacional no busca opacar o suplantar la voz de quienes continúan resistiendo y laborando dentro de las instalaciones productivas, sino constituirse en un altavoz capaz de romper el cerco de la censura y el amedremiento interno.
El pronunciamiento concluye apelando a la necesidad de preservar una estructura sindical democrática, autónoma e independiente, bajo la premisa de que defender a los trabajadores de Guayana es defender el porvenir de toda Venezuela.