El avance de los hutíes complica la estrategia de EE.UU. en Oriente Medio
El reciente avance de los rebeldes hutíes en Yemen obliga a Washington a reevaluar su política en Oriente Medio, enfrentando un dilema entre apoyar a sus aliados y evitar una mayor escalada del conflicto.

Los movimientos militares de los hutíes, grupo rebelde chiíta respaldado por Irán, han recuperado posiciones estratégicas en el norte de Yemen, acercándose a la frontera con Arabia Saudí y amenazando rutas marítimas clave del Golfo Pérsico.
Este avance coloca a Estados Unidos en una encrucijada: por un lado, mantiene su alianza con Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos, proveedores de armas y socios en la lucha contra el extremismo; por otro, teme que una mayor intervención militar pueda intensificar la influencia iraní en la región y desencadenar un conflicto más amplio.
Expertos advierten que Washington deberá equilibrar su apoyo a los aliados tradicionales con una diplomacia más activa que busque una solución política al conflicto y evite una escalada que podría desestabilizar aún más al Oriente Medio.