El gobernador de Nebraska respalda la campaña del ICE, pero emplea a trabajadores indocumentados
Antes de convertirse en gobernador de Nebraska hace tres años, Jim Pillen creó una empresa porcina multimillonaria. Se presentó como un empresario conservador que […]


Antes de convertirse en gobernador de Nebraska hace tres años, Jim Pillen creó una empresa porcina multimillonaria. Se presentó como un empresario conservador que podía impulsar la economía del estado y derrotó a un candidato respaldado por Donald Trump en las primarias republicanas.
Por Yanqi Xu | The New York Times
En esta ocasión, Pillen, que se presenta a la reelección este otoño, se ha ganado el respaldo de Trump. El gobernador —que hasta el año pasado rara vez se había pronunciado sobre cuestiones migratorias— ha adoptado la agenda de mano dura de Trump en materia de inmigración.
Pocos días después del regreso de Trump a la Casa Blanca, el gobernador ordenó a la Patrulla Estatal de Nebraska que colaborara con el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por su sigla en inglés) en la aplicación de la ley de inmigración. Permitió que la agencia federal utilizara una antigua prisión estatal, ahora conocida como Cornhusker Clink, para albergar a cientos de detenidos tras una redada de deportación masiva del gobierno. Ha replicado la retórica de Trump sobre los “migrantes ilegales delincuentes” que han “invadido nuestro país” y ha denunciado a “lo peor de lo peor” de los migrantes que, según él, se esconden en Nebraska.
Sin embargo, por más de una década, el negocio porcino de Pillen ha contratado a trabajadores migrantes, tanto a quienes están en Estados Unidos de forma legal como a quienes no lo están, según han descubierto The New York Times y The Flatwater Free Press.
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