El ritual de hacer ataúdes en ciudad azotada por el ébola
En Bunia, varios fabricantes de ataúdes dicen prestar un servicio público, pero el virus los ha puesto en el centro del debate sobre entierros seguros.

En la ciudad de Bunia, golpeada por el ébola, la elaboración de ataúdes se ha convertido en un servicio esencial pero polémico. Los artesanos afirman que su labor responde a una necesidad pública urgente.
El brote, sin embargo, ha encendido una discusión sobre la seguridad de los ritos funerarios. Los fabricantes se encuentran en el foco del debate, pues deben conciliar la demanda de cajas mortuorias con las medidas para evitar la transmisión del virus.
Datos recientes indican que Bunia ha sufrido un fuerte impacto sanitario, lo que ha elevado la conciencia sobre la importancia de entierros seguros. A pesar de los retos, los cajineros locales siguen trabajando para cubrir la demanda y contribuir a frenar la propagación del ébola.