Familias venezolanas de Doral temen operativos del ICE y cambian su rutina
El miedo a ser detenido por el ICE obliga a venezolanos en Doral a evitar salir, llevar a sus hijos a la escuela o conducir al trabajo, mientras conductores de rideshare reciben pedidos de acompañamiento.

El temor a ser detenido por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) está modificando la vida cotidiana de varias familias venezolanas residentes en Doral, Florida. Muchos de ellos, que se encuentran en trámites para regularizar su estatus migratorio, evitan salir de sus hogares, llevar a sus hijos a la escuela o conducir hasta sus empleos por el riesgo de una detención.
Lisbeth Lovo, conductora venezolana de servicios de viajes compartidos que vive en el sur de la Florida, ha notado un aumento significativo en las solicitudes de familias de Doral que buscan que la acompañe en sus desplazamientos. “Cada día recibo más pedidos de padres que no se sienten seguros para manejar solos”, comentó Lovo.
Este clima de inseguridad también afecta a otros miembros de la comunidad, que ahora dependen de conductores de rideshare para actividades cotidianas. La situación refleja la presión que la política migratoria ejerce sobre la vida diaria de los inmigrantes, generando incertidumbre y limitando su movilidad y acceso a servicios esenciales.