Kirguistán, la vía de escape comercial de Rusia con China
Desde el inicio de la guerra en Ucrania, Kirguistán se ha convertido en el intermediario clave de Rusia para importar mercancías chinas, impulsando un crecimiento económico sin precedentes, según el corresponsal de Moscú que visitó el país.
Con la invasión rusa a Ucrania, Moscú buscó rutas alternativas para sortear sanciones y restricciones. Kirguistán, vecino de China y miembro de la Comunidad de Estados Independientes, emergió como el corredor preferido para el tránsito de bienes chinos hacia el mercado ruso.
El flujo de mercancías ha aumentado exponencialmente: según datos aduaneros, el valor de las importaciones rusas a través de Bishkek creció más del 250% en los últimos dos años, impulsando sectores como la construcción, la tecnología y la alimentación. Este auge ha generado un crecimiento del PIB kirguís de cerca del 8% anual, una cifra inusitada para la economía del país.
Paul Sonne, jefe de la oficina de Moscú de InteractPost News, viajó a Bishkek para observar de primera mano el dinamismo económico. En su recorrido, constató la expansión de zonas logísticas, la apertura de nuevos almacenes y la presencia de empresas chinas estableciendo oficinas locales. El corresponsal señaló que, aunque la relación beneficia a Kirguistán, también plantea riesgos de dependencia y exposición a sanciones internacionales.