Las 2 causas científicas del colapso de las Torres Gemelas el 11‑S
El 11 de septiembre de 2001, el impacto de dos aviones y el incendio que siguió provocaron el derrumbe de las Torres Gemelas. La investigación científica señala dos factores determinantes: la degradación del acero estructural y la falla de la carga por la presión del fuego.

En la mañana del 11 de septiembre de 2001, dos aviones comerciales fueron secuestrados y estrellados contra las Torres Gemelas del World Trade Center, generando incendios de gran magnitud que se propagaron rápidamente por los pisos superiores.
El primer factor que contribuyó al colapso fue el daño causado al recubrimiento ignífugo del acero estructural. El impacto de los aviones desprendió gran parte de esa protección, exponiendo el acero a temperaturas superiores a los 600 °C, lo que redujo drásticamente su resistencia mecánica.
El segundo factor estuvo relacionado con los efectos térmicos del fuego. A esas temperaturas, el acero se expandió y perdió gran parte de su capacidad de carga, provocando la deformación de columnas y vigas críticas. La combinación de la pérdida de rigidez y la sobrecarga generó una falla progresiva que culminó en el derrumbe total de ambas torres.
Los estudios realizados por el NIST (Instituto Nacional de Estándares y Tecnología) confirmaron que la interacción entre el daño estructural inicial y el incendio prolongado fue suficiente para explicar la catástrofe, sin necesidad de hipótesis alternativas.
Este análisis científico ha permitido entender con mayor claridad los riesgos que implica la exposición del acero estructural al fuego, influyendo en la revisión de normas de construcción y seguridad en rascacielos alrededor del mundo.