No nos matará la IA, quizá sus dueños
Que la narrativa de extinción no nos impida ver riesgos reales y prosaicos derivados de algo muy sencillo: anda suelto un producto averiado
Algo raro sucede con la IA: las empresas que la desarrollan nos dicen que nos va a aniquilar y no pasa nada. En cambio, la frutera de mi barrio debe andarse con cuidado: si sus aguacates estuvieran envenenados y causaran la muerte al vecindario, lo más probable es que acabara en la cárcel.