Shenzhen se ahoga en motos: caos en la ciudad de 18 millones
Shenzhen, con 18 millones de habitantes y arquitectura futurista, está dominada por una avalancha de motocicletas que congestiona calles y aceras, pese a los intentos de electrificación y drones.

Shenzhen, la "fábrica del gigante asiático", atrae a millones por sus rascacielos de diseño vanguardista y su metro, considerado una obra maestra de la ingeniería. Sin embargo, bajo esa imagen de modernidad, la movilidad urbana revela otro rostro: una invasión masiva de motocicletas que domina cada rincón de la metrópolis.
Las motos aparecen en cada esquina, cruzan los pasos de cebra como peatones, se cuelan por aceras de apenas un metro y hasta suben escaleras. Al aparcar, forman bloques tan compactos que resulta casi imposible hallar un espacio libre, como muestra una foto viral en Reddit. La mayoría son scooters, aunque también circulan modelos diminutos que transportan a varios pasajeros, a veces sin casco, en una práctica similar a la "napolitana" del sur de Italia.
Aunque Shenzhen lidera la transición a vehículos eléctricos y ha desplegado drones para regular el tráfico, la presencia masiva de dos ruedas sigue dictando el ritmo de la ciudad. Las calles se llenan de marcas y modelos de coches eléctricos poco conocidos fuera de Asia, pero el flujo de motos mantiene el caos, mezclando la alta tecnología con un desorden cotidiano que define la vida shenzhenense.