Turistas duermen en playas de Barcelona por precios de alojamiento
Ante el encarecimiento de hoteles y Airbnb, decenas de turistas duermen en la Barceloneta, violando la Ley de Costas y la ordenanza municipal que sancionan la pernocta con multas de hasta 600 euros.

Frente al alza de los precios de hoteles y de los alquileres de Airbnb, decenas de viajeros han optado por pasar la noche sobre la arena de la Barceloneta, instalando sacos de dormir y mantas bajo la luz del Mediterráneo, mientras comparten la zona con locales y sin techo.
Esta práctica está prohibida por dos normas: la Ley de Costas de 1988, que sanciona cualquier campamento en el dominio público marítimo‑terrestre con al menos 40 euros por metro cuadrado y día; y la ordenanza de civismo de Barcelona, que impone multas de hasta 600 euros por pernoctar en la playa y, este verano, 300 euros por usar altavoces en la arena. La Guardia Urbana realiza desalojos cada madrugada, generalmente alrededor de las tres de la mañana.
Las autoridades reconocen que no todos los que duermen en la arena son turistas; parte de ellos son personas sin hogar que buscan refugio. Sin embargo, la creciente presión de los precios obliga a más viajeros a considerar la playa como última opción, generando un debate sobre el modelo turístico de la ciudad y la necesidad de soluciones de alojamiento más asequibles.