Viaje a la noche de Ceuta
Cuando cae el sol llega el momento de mayor tensión en una ciudad que ha cambiado por completo desde hace un mes
La noche en Ceuta tiene varias caras y todas son tristes. Es difícil encontrar algo parecido al ambiente de una ciudad costera a finales de agosto. A un lado de la ciudad, en el centro, hay bares vacíos, gente que apura el paso, porteros de discoteca que pasan aburridos las horas y camareros que aguardan mano sobre mano a que llegue la hora de cerrar. En el centro de una ciudad que vive en la calle —y que repite una y otra vez que este año se quedó sin Feria, con el dolor de quien le han extirpado la alegría— el silencio y las miradas desconfiadas marcan el ambiente.