Chapecoense desciende a la Serie B; diez años después de la tragedia aérea vive otro duro golpe

El Chapecoense brasileño consumó este martes su descenso a la segunda división tras perder ante el Mirassol. Cuatro entrenadores, un presupuesto limitado, una fallida remodelación de plantilla y una reacción demasiado tardía, después de ocho meses sin victorias, explican la caída de un equipo que no logró levantar ninguna esperanza.
El equipo de Chapecó, en el estado de Santa Catarina, confirmó su descenso de la manera más cruel posible: cayendo por 1-2 con un penalti muy polémico y un inexplicable gol en propia meta de su portero Anderson, que trató de despejar su propio rechace por encima del travesaño y acabó mandándolo al fondo de la red.
Sin embargo, nunca es el último encuentro el que define un descenso, sino toda una trayectoria desastrosa que manda al Chapecoense a la Serie B tan solo un año después de su vuelta a la máxima categoría, en la que de momento anotó los mismos goles (33) que partidos jugados.
El estreno liguero del equipo que entonces dirigía Gilmar Dal Pozzo fue esperanzador, ya que se impusieron por cuatro goles a dos al mítico Santos, que actualmente ocupa puestos de clasificación para la Copa Sudamericana.
Según Transfermarkt, el Chapecoense apenas alcanza los 25 millones de dólares en valor de plantilla, casi diez veces menos que las cifras de Palmeiras y Flamengo, los dos primeros clasificados.

























































