Delcy Rodríguez ahora promete que "nadie será detenido sin orden judicial"
Este 29 de octubre Delcy Rodríguez intentó dar un mensaje de civismo y respeto al debido proceso. Por lapatilla.com La representante del […]


Este 29 de octubre Delcy Rodríguez intentó dar un mensaje de civismo y respeto al debido proceso.
Por lapatilla.com
La representante del chavismo, entre otras cosas, anunció que “ha instruido a los cuerpos de seguridad que ninguna persona sea detenida sin orden judicial. El ejercicio responsable de la política está garantizado”.
Escuchar al chavismo hablar de “orden judicial” y “ejercicio responsable de la política” provoca un poco de suspicacia.
Para entender esta nueva promesa de Delcy, hay que revisar la contradicción que arrojan las estadísticas de la realidad. Según los registros del Foro Penal, en Venezuela se contabilizan nada menos que 19.251 detenciones arbitrarias desde 2014.
Esos miles de ciudadanos fueron detenidos por el “delito” de pensar distinto, salir a manifestar pacíficamente en contra del régimen, tener la osadía de ser pariente de algún dirigente político incómodo o, peor aún, cometer la locura de ejercer el periodismo buscando la verdad.
Para ilustrar lo mucho que se “respeta” la política responsable, la memoria colectiva regala algunos casos emblemáticos que demuestran lo impecable del sistema:
Periodistas que terminaron tras las rejas por el simple hecho de informar, donde una cámara o un celular pesaban más ante los cuerpos de seguridad que cualquier prueba de inocencia.
Dirigentes políticos y activistas secuestrados por las alcabalas o sacados de sus casas a medianoche, cuyos expedientes se armaron con tanto esmero que las famosas “órdenes judiciales” parecían llegar meses después de la celda de aislamiento.
Ciudadanos de a pie y familiares convertidos en rehenes, demostrando que la temida eficiencia estatal no discrimina entre un líder político o un pariente desesperado al que deciden apresar para mandar un mensaje aleccionador.
Así pues, con este anuncio, los venezolanos pueden “dormir tranquilos” sabiendo que, de ahora en adelante, las detenciones arbitrarias pasarán a ser una especie en peligro de extinción…

























































