La ONU alerta sobre riesgos de seguridad en el Sáhara Occidental tras el fin de MINURSO
Con la conclusión de la misión de paz MINURSO, la ONU advierte que el vacío de seguridad podría intensificar tensiones y violencia en el territorio disputado.

La Organización de las Naciones Unidas ha emitido una advertencia sobre los posibles riesgos de seguridad en el Sáhara Occidental, tras el cierre de la misión de mantenimiento de la paz conocida como MINURSO. Esta operación, establecida después del alto al fuego de 1991, ha sido la única presencia internacional que supervisa el cese de hostilidades entre Marruecos y el Frente Polisario.
Según el Secretario General, la retirada de los observadores militares podría crear un vacío que favorezca el aumento de enfrentamientos, actos de sabotaje y violaciones de derechos humanos. "Sin una presencia neutral, la estabilidad en la zona está en entredicho", señaló la ONU.
El Sáhara Occidental sigue siendo una región en disputa, con Marruecos controlando la mayor parte del territorio y el Frente Polisario reclamando la independencia. La comunidad internacional ha llamado repetidamente a retomar negociaciones bajo los auspicios de la ONU, pero los avances han sido escasos.
Expertos en seguridad advierten que la ausencia de MINURSO podría también afectar la vida cotidiana de los habitantes, aumentando la vulnerabilidad de los civiles a la violencia y a la represión. Asimismo, se teme que grupos armados aprovechen la falta de supervisión para intensificar sus actividades.
La ONU ha instado a ambas partes a mantener el compromiso con el alto al fuego y a buscar soluciones diplomáticas que garanticen la protección de la población civil mientras se define el futuro político del territorio.

























































