Remembranza de un día perfecto en alta mar
Hace tres años, Héctor, el poeta Tono Fornes y el pequeño Mauri disfrutaron una jornada de pesca y navegación bajo un sol de 24 °C, con mar en calma y delfines acompañándolos.
Hace tres años, un grupo de amigos vivió uno de los días más felices del verano en alta mar. Héctor, patrón del barco, el poeta Tono Fornes y Mauri, hijo de uno de los tripulantes, se aventuraron a pescar, navegar y bañarse.
La mañana comenzó con una aurora rosada, un sol radiante y una brisa ligera que mantenía la temperatura en 24 °C. El mar estaba en calma y la comida a bordo incluía mojama, huevas de atún y aceitunas amargas.
Mientras avanzaban, el vuelo de las pardelas indicó la presencia de un banco de atunes. El silencio se impuso al apagar el motor, solo interrumpido por el sonido de las olas contra la proa y una canción de Melina Mercouri.
Al ganar altura, por estribor se avistó la sombra del cabo de la Nao y un grupo de delfines emergió, completando la atmósfera de armonía que vivieron los tripulantes.