Aquelarre: la exposición gratuita en el Claustro de Sor Juana sobre arte, feminismo y brujería
La propuesta reúne obras que abordan la violencia de género, el duelo, la sanación espiritual y la memoria colectiva desde el arte


La exposición Aquelarre en el Claustro de Sor Juana propone una revisión de la brujería como espacio de encuentro, creación y resistencia frente a la misoginia.
La muestra colectiva reúne obras que dialogan con la memoria, los saberes de curación, el duelo y las formas de conocimiento que durante siglos fueron perseguidas o desacreditadas.
La propuesta permanecerá abierta con entrada gratuita hasta el 19 de diciembre en la Celda Contemporánea de la Universidad del Claustro de Sor Juana, ubicada en el Centro Histórico de Ciudad de México.
Aquelarre recupera los saberes de mujeres perseguidos por la misoginia
La exposición parte de una palabra cargada de estigmas. El aquelarre suele asociarse con reuniones de brujas, rituales y hechizos, aunque la muestra busca desplazar esa imagen hacia una lectura vinculada con la sororidad, la autonomía y la transmisión de conocimientos entre mujeres.
Durante siglos, las reuniones femeninas para compartir remedios, hablar sobre los cuerpos, acompañarse o intercambiar prácticas de sanación fueron consideradas una amenaza por estructuras sociales e instituciones dominadas por hombres.
La exposición plantea que esa desconfianza histórica alimentó relatos sobre conspiraciones, herejías y pactos con fuerzas oscuras. Desde esa perspectiva, el proyecto recupera el aquelarre como una figura cultural que permite pensar en la resistencia colectiva.
La propuesta artística aborda la relación entre violencia, creatividad y memoria. Las obras convocadas ponen el foco en prácticas que escaparon de normas misóginas y que, pese a la persecución histórica, conservaron vínculos con la naturaleza, la intuición y la cura comunitaria.
La muestra reúne tres miradas sobre el duelo, el archivo y el tarot
Aquelarre está integrada por tres exposiciones que ocupan la Celda Contemporánea. Las propuestas se relacionan entre sí a partir de un mismo eje: la posibilidad de transformar conocimientos marginados en herramientas para reflexionar sobre la violencia y la experiencia de las mujeres.
Una de las piezas expuestas retoma el universo del Malleus Maleficarum, un libro que establecía criterios para identificar y castigar a personas acusadas de brujería.
El trabajo artístico responde a ese imaginario histórico desde una mirada crítica sobre la misoginia y las formas de control que alcanzaron a quienes sostenían saberes distintos de los aceptados por el poder.
El proyecto fue desarrollado por la colectiva internacional Saloneras/Women’s Salon. Sus integrantes, entre artistas y gestoras culturales, realizaron trabajos individuales que funcionan como una respuesta simbólica a la persecución de las mujeres y a la violencia dirigida contra prácticas asociadas con la curación y la espiritualidad.
Las obras de ese conjunto incluyen imágenes, textos, videos y amuletos. La propuesta convierte un documento histórico de persecución en un punto de partida para reivindicar la creatividad como una forma de resistencia.
Claudia López Terroso dialoga con los cuadernos de su madre curandera
La artista oaxaqueña Claudia López Terroso presenta Estén tus ojos abiertos, una serie de dibujos elaborados a partir de los cuadernos que dejó su madre, quien ejerció como curandera durante 25 años.
Las libretas reunían recetas, conjuros, instrucciones para realizar rituales y anotaciones íntimas. El material también contenía prácticas de curación vinculadas con ríos, caminos y el mar.
López Terroso decidió acercarse a esos escritos tras la muerte de su madre. La artista pidió permiso de forma simbólica para abrir los cuadernos, ya que algunos fragmentos conservaban pensamientos personales y secretos familiares.
El proceso derivó en una conversación artística con esa herencia. La creadora transformó las palabras de los manuscritos en imágenes y utilizó el dibujo para procesar el duelo, reconstruir la memoria familiar y mantener un vínculo con los conocimientos de sanación espiritual.
El título de la serie surge de una frase localizada en una de las libretas. Para la artista, la expresión remite a la necesidad de permanecer atentos a lo que ocurre en la vida.

El tarot feminista-cuir propone otras figuras para los arcanos
El recorrido concluye con Tiradas cuir-feministas: (des)aprendizajes tarotistas, de la colectiva Invasorix. La instalación reinterpreta la baraja de tarot tradicional a partir de referentes feministas, cuir y artísticos.
Entre las figuras convocadas aparecen la filósofa Hannah Arendt, la artista Ana Mendieta, el colectivo chileno Las Yeguas del Apocalipsis y la música Kathleen Hanna. Sus imágenes sustituyen a los personajes habituales de los arcanos.
La colectiva, integrada por Unx Pardo, Yanai Salazar y Liz Misterio, presenta un archivo construido durante 10 años. El conjunto incorpora fotografías, documentos y una instalación sonora vinculada con lecturas performáticas.
La propuesta utiliza el tarot como una herramienta pedagógica para pensar la pérdida, la transformación y la memoria colectiva. La obra también busca examinar, desde una perspectiva feminista-cuir, las formas de violencia que atraviesan el presente.
Como parte de las actividades de mediación de la muestra, este jueves 5 de noviembre se realizará una lectura de tarot feminista cuir, de 17:00 a 20:00 horas.

La entrada a Aquelarre será gratuita hasta el 19 de diciembre
La muestra puede visitarse sin costo en la Celda Contemporánea de la Universidad del Claustro de Sor Juana, en Izazaga 92, en el Centro Histórico de Ciudad de México.
Como parte de su programación, el 2 de diciembre habrá una visita guiada con Carmen Mariscal.
El proyecto propone una lectura del arte como espacio para recuperar archivos familiares, confrontar relatos históricos de persecución y reconocer saberes que fueron marginados por prejuicios sociales.
La exhibición reúne prácticas artísticas que convierten la memoria, el duelo y el conocimiento compartido en una reflexión sobre la autonomía de las mujeres y la persistencia de la violencia misógina.

























































