¿Por qué cuando tenemos prisa nos equivocamos más?
Intentas meter la llave a toda velocidad y se te cae al suelo. No es mala suerte ni son los nervios: el sistema nervioso aplica una ley biofísica que cobra un precio a la rapidez.

Intentas meter la llave a toda velocidad y se te cae al suelo. No es mala suerte ni son los nervios: el sistema nervioso aplica una ley biofísica que cobra un precio a la rapidez.

























































