"Ya no voy a alcanzar lo que sigue”: dice René Camacho
El fundador de La Arrolladora Banda El Limón será homenajeado hoy en el marco de los HEAT Latin Music Awards

Puerto Vallarta.— Tiene la energía de un chico de 20. Con 78 años de vida, no sólo se ha subido al escenario desde hace 60, también ha recorrido miles de kilómetros en su moto, pero René Camacho, fundador de La Arrolladora Banda el Limón, sabe que el tiempo no hace distinciones para nadie.
“Me da inspiración para seguir. Estamos pasando por un momento muy bonito en la agrupación, yo creo que ya no voy a alcanzar lo que sigue porque el tiempo hace su deber, te dice hasta aquí llegaste y pues yo ya estoy en los límites, ya tengo mis años, ya pienso en eso, me pesa no poder llegar a ver al público, que me aplauda, pero eso no lo podemos detener, es la ley de la vida”, dice a EL UNIVERSAL.
Sano, sin tomar una sola pastilla, consciente de que está en la etapa en la que puede darse gustos, cuenta que desde hace un tiempo se monta en su motocicleta de gran cilindraje, ataviado de su chamarra de cuero, casco y lentes oscuros y así recorre grandes distancias, actividad que al mismo tiempo lo inspira a componer nuevos temas.
Con esa vitalidad René Camacho celebra su nominación a Mejor Artista Regional Mexicano en la edición 2026 de los HEAT Latin Music Awards a realizarse hoy en Puerto Vallarta, además de que será objeto de un homenaje que reconoce su trayectoria e influencia en la música en México.
Cambia el volante por el clarinete
Don Rene recuerda con nostalgia que empezó en la música obstinado por seguir su sueño lo que lo llevó a vender sus carros que usaba como taxis en Mazatlán.
“Cuando fui más terco fue en mis tiempos en los que anduve trabajando de taxista y combinaba con la música, como nueve años, pero la inquietud de la música me dijo: ‘bueno, yo me estoy haciendo viejo y no voy a hacer nada para mi futuro’.
“Dediqué mi tiempo y mis recursos a la música, vendí mis carritos, de esos de taxis, y los invertí para equipo de sonido y dije: ‘pues aquí le voy a tirar, a ver qué pasa’, gracias a Dios, al pasito me fui acomodando, la suerte me favoreció”, añade.
Gracias a él y otros exponentes el camino del regional se consolidó, hecho del que se dice orgulloso, no por su contribución, sino por el lugar que en la música nacional hoy ocupa el género de banda..
Después de 60 años lo que reconoce le da más alegría es ver cómo su banda cosecha triunfos y todo sin necesidad de vivir dependiendo de medicamentos.
“Gracias a Dios no traigo mi bolsita de pastillas. Me conservo con lo que me nutre, la comida y la condición que tengo yo creo que es por el ejercicio”.
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